
El Real Madrid ha logrado una valiosísima victoria ante el Milán por (2-0), en una gran noche de fútbol europeo que nos recordó a las grandes noches de los ochenta de los Juanito, Santillana, Míchel, Butragueño y compañía remontando eliminatorias casi sentenciadas, apelando al orgullo y la casta, dos rasgos propios del mejor club del mundo.
Los primeros veinte minutos de los blancos, con dos goles de Cristiano Ronaldo y de Özil, provocaron el estallido de alegría del público merengue que soñaba con devolver al Milán, la vieja deuda del (5-0) encajado en aquella fatídica noche de finales de los ochenta ante el mejor Milán de la historia, capitaneado por Van Basten. Sin embargo, un excesivo conservadurismo de los madrileños que se conformaron con los goles de renta y entregaron el balón al Milán, impidió tal gesta y perdonó a un Milán demasiado envejecido, con jugadores que superan la treintena, como Seedorf, Pirlo, Gattuso o Ronaldinho.
Con un Santiago Bernabeu abarrotado, los de Mourinho saltaron al césped del Santiago Bernabeu deseosos de liquidar el encuentro por la vía rápida, y dos goles de Ronaldo y Özil en los primeros veinte minutos, levantaron al público de sus asientos, deseoso de devolver la manita a los italianos. Así, un falta sobre Özil, la ejecutó Cristiano con un lanzamiento a media altura que se coló entre la barrera azchurra y batió a Amelia (1-0).
Con el tanto de Cristiano, el Madrid se espoleó y en apenas dos minutos, otra gran jugada del luso por la izquierda sirvió a Özil para hacer el (2-0), con un remate con la zurda que penetró en las mallas de su portería, tras tocar en el defensa Boneta.
Con 80000 almas rendidas al juego madridista, Mourinho replegó a su equipo y el Madrid cedió, de manera incomprensible, el balón al Milán que apenas inquietó a Casillas, salvo en un lanzamiento de falta directa de Pirlo que se estrelló en el larguero y en un remate, este último en la segunda mitad, de Robinho que repelió Iker con una gran parada.
Los del paseo de la castellana pudieron sentenciar a la contra, primero en un remate de cabeza de Higuaín que se marchó alto y después, en una gran jugada de Di Maria que sin embargo, el extremo merengue no acertó a culminar ante Amelia.
En la segunda mitad, otro gran arranque de los madridistas dejó nuevamente, descorcertado a los italianos y Cristiano en dos ocasiones, una de ellas de falta directa, y Di María, Pepe e Higuaín, en otras tres claras oportunidades, pudieron ampliar la ventaja pero la falta de puntería de los madrileños lo impidió.
La entrada de Robinho en el campo, mediada la segunda mitad, provocó las iras del público del Bernabeu que no olvida las polémicas declaraciones del delantero brasileño tras su salida del club de chamartín. Un remate del setenta milanista obligó a Casillas, a realizar una gran parada, en la ocasión más clara de los franjirojos, en estos segundos cuarenta y cinco minutos.
En definitiva, una gran victoria de los blancos, en su primera gran prueba de la temporada, una prueba pasada con nota por los blancos que se sitúan al frente de su grupo G, con nueve puntos, tres victorias en tres partidos, dejando la clasificación para octavos de final, prácticamente, sentenciada.
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