
Rafa Nadal sigue agrandando su dilatadísima carrera deportiva, una carrera llena de éxitos que le ha llevado a ser el número uno del mundo y desde ayer a igualar al mítico tenista sueco Borg en títulos de Roland Garros.
El manacorí suma con apenas 25 años y dos días seis títulos del abierto de Francia (2005-2006-2007-2008-2010 y 2011), este último sesenta años después de que la gran leyenda del tenis español del siglo XX, Manolo Santana, lograría el primer Rolang Garros para España.
La víctima fue su gran rival deportivo pero íntimo amigo en lo personal, el suizo Roger Federer, toda una leyenda vida del deporte de la raqueta pero que ha tenido la desgracia de toparse con otra leyenda vida de este deporte, nuestro gran campeón Rafa Nadal, el mismo que le ha derrotado hasta en cuatro finales de Roland Garros demostrando ser el auténtico "rey de la tierra batida".
El primer gran duelo Nadal-Federer del presente 2011 fue nuevamente un auténtico "patidazo" de aquellos que hacen afición, con tres horas y cuarenta minutos del mejor tenis del momento y puede que de la historia de este deporte, con cuatro sets donde Nadal apenas titubeó siendo muy superior al helvético en las dos primeras mangas (7-5) y (7-6) (3) pudiendo rematar el choque en la tercera, algo que no hizo y que le ocasionó perder el tercer set (5-7) y tener que solventar el duelo en una cuarta y última manga (6-1) donde el balear demostró el porqué de su número uno, tan cuestionado injustamente durante estos seis primeros meses del año debido a la eclosión de otro gran tenista, el serbio Novak Djokovic, auténtico verdugo de Nadal en los masters de Indian Wells, Miami, Madrid y Roma, considerado el gran favorito para lograr este torneo parísino y desbancar a Nadal del número uno, algo que el balcánico no ha consumado finalmente, gracias en parte a la ayuda del "mago Federer" que se deshizo del mismo en las semifinales del dicho torneo, permitiendo a Rafa mantener el número uno del mundo hasta el prestigioso torneo de Wimbledom, el mejor torneo sobre hierba del mundo y donde Federer sigue siendo el gran favorito a pesar de que Nadal es el actual campeón.
A pesar del favoritismo de Nadal, Federer comenzó muy enchufado y activo la final, consciente de la necesidad de jugar al cien por cien para pdoer derrotar a Rafa. Así, el helvético lograría una pequeña renta (0-3) gracias al break materializado en el segundo juego de esta primera manga, una renta que se ampliaría hasta el (2-5). Sin embargo, cuando Federer tenía todo a su favor, Rafa lograría un rotundo parcial de (7-0), rompiendo el servicio de Roger hasta en tres ocasiones, dos de ellas en la primera manga que finalizaría con (7-5) para el español y otra en el segundo set logrando una pequeña ventaja de (2-0) en dicho set.
Con (2-0) en el marcador todo parecía indicar que Nadal tendría un set apacible y se anotaría sin problemas esta segunda manga, algo que parece obvio cuando se juega contra otro rival que no sea Roger Federer. Así, el centroeuropeo demostró el porqué es un jugador de leyenda y rápidamente reaccionó devolviendo el break a Rafa e igualando nuevamente el choque (2-2).
Los dos colosos demostraron jugar sin complejos en esta trepidente segunda manga y un nuevo break de Nadal permitió al de Manacor gozar de una nueva renta (4-2) que pudo ser definitiva pero que un nuevo break del suizo lo impidió, en un choque que tuvo que supenderse 13 minutos por culpa de la lluvía.
Con la contienda igualada (6-6) se llegaría a la muerte súbida, una muerte súbita donde Rafa fue mejor llegando a gozar de una renta de (4-0) que finalmente, consumó con un tanteo final de (7-3) que le permitió anotarse esta segunda manga (7-6).
En el tercer set, Federer parecía tocado y un nuevo break de Nadal lo consumó (4-2). Sin embargo, cuando el helvético tenía todo perdido, se despojó de la tensión y de los nervíos y comenzó a disfrutar del partido desplegando su mejor tenis, una circunstancia que atenazó a Nadal que perdió su ventaja (4-4) y que le ocasionó perder también este tercer asalto por (5-7).
Con la "Philippe Chartier" entregada a Federer, deseosa de ver más tenis aunque algo inexplicable debido a los éxitos logrados por Nadal en París, Rafa volvió a enchufarse al choque y demostró su superioridad en una cuarta manga que fue un monólogo del manacorí, endosando un rotundo parcial de (6-1) que le permitió cerrar el set, el partido y la final en tres horas y cuarenta minutos.
Con el delirio en las gradas de Toni Nadal, tio y entrenador de Rafa, de Isca (la novia de Nadal) y de los padres y familiares del mismo, Rafa levantó al cielo de París su sexto título de Roland Garros, igualando al sueco Borg, el décimo Grand Slam de su carrera ( seis Roland Garros, dos Wimbledom, un Open de Australia y un US Open) y de paso, consolidando su número uno del mundo al menos hasta la final de Wimbledom del próximo mes de Julio. El Borg del siglo XXI tiene nombre y apellidos, Rafael Nadal Parera.