
Otra mala versión del Real Madrid de Mourinho deja a los blancos terceros en liga con 11 puntos, a dos puntos del Valencia, líder del campeonato con 13 puntos y a uno de su eterno rival, el F.C. Barcelona, segundo en la tabla con 12 puntos.
Un encuentro soso y aburrido, con un equipo excesivamente defensivo, con un doble pivote (Alonso-Khedira) que no termina de cuajar, dos extremos (Di María-Cristiano Ronaldo) muy intermitentes jugando a banda cambiada, algo que perjudica sobre todo, al argentino y una más que preocupante falta de acierto de cara al gol, son síntomas de un enfermo que no termina de curarse, ni con la medicina "Mou", de patologías de años anteriores.
El partido ante el Levante comenzó con un Madrid demasiado especulador, algo que ya le ocurrió en Mallorca en el estreno liguero y que pasó factura a un equipo más preocupado en no encajar goles que en fabricarlos, sin duda, el ADN de los equipos de Mourinho.
La ocasión más clara de los merengues llegó en las botas de Higuáin al filo de la media hora, en una buena internada de Marcelo que sirvió al corazón del área una clara ocasión de gol, que incomprensiblemente, Higuáin no acertó a rematar a "bocajarro" con Manolo Reina ya batido.
La ansiedad de Cristiano volvió a aparecer en un contragolpe conducido por un desaparecido Özil que conectó con el luso que no acertó a perforar de vaselina a Manolo Reina. Sin duda, una oportunidad fallida que mermó el estado anímico de Ronaldo, obsesinado con perforar las mallas rivales.
En la reanudación, un Levante conformista sólo inquietó una vez a Casillas, en una acción personal de Juanlu cuyo remate salió desviado.
Con un equipo excesivamente plano, un Özil fuera de sitio, y dos extremos que no conectaban con Higuáin, Mourinho movió ficha dando entrada a Pedro León por Özil y a Benzema por Di María, en dos cambios que dieron frescura al equipo.
Los destellos de calidad de León dejaron en evidencia a "Mou", demostrando el ex-jugador getafense que tiene calidad y talento suficiente para ser titular en este Real Madrid.
Una gran asistencia entre líneas del extremo madridista dejó a Higuáin en un claro mano a mano con M. Reina que sin embargo, el "pipita" no logró materializar, enredándose con el balón en un intento de sortear al guardameta rival.
Los últimos minutos del encuentro fueron un asedio de los merengues sobre el cuadro granota que resistió en su área todos los ataques de los visitantes que tuvieron en dos remates de Cristiano, las dos últimas ocasiones del partido para haberse llevado los tres puntos del Ciudad de Valencia.
En definitiva, un paupérrimo empate sin goles (0-0) que unido a los triunfos del Valencia ante el Sporting de Gijón por (0-2) en "El Molinón" y del Barça en "San Mamés" por (1-3) ante el Athletic de Bilbao, dejan a los del paseo de la castellana en tercera posición perdiendo la primera plaza liguera obtenida el pasado martes, en lo que ha sido un "fugaz liderato" que ha durado tan sólo cuatro días.
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