
La selección alemana se ha metido en los cuartos de final del mundial de Sudáfrica, tras golear por (4-1) a Inglaterra, en un encuentro donde los bávaros fueron muy superiores a los británicos pero que quedará en el recuerdo, por el gravísimo error del linier colombiano, Espinosa, que no señaló como gol, un "zapatazo" de Lampard que tras dar en el larguero, botó metro y medio dentro de la línea de gol. Un tanto que no subió al marcador y que hubiera significado el (2-2), justo cuando el encuentro espiraba en su primera mitad.
Al margen de esa circunstancia que pasará a la historia, como ocurrió con el famoso gol de Hurst, en la final Inglaterra-Alemania, del mundial 66 que significó la victoria y la copa del mundo para los ingleses, el choque tuvo un dominador claro, Alemania, que desde el principio demostró su superioridad ante un conjunto británico, condicionado por la mala disposición táctica de sus jugadores, como Barry, Lampard o Gerrard, algo que influyó en el mal juego de los "pross".
En el minuto 20', un saque del portero alemán, Nerver, no despejado por Terry y mal defendido por Upson, sirvió a Klose, para ganarle la posición a éste último defensor, y batir a James (1-0). Un gol, muy propio de Alemania, de un juego directo aprovechando la potencia y la velocidad de sus delanteros, Klose y Podolski, que llevan tatuada, la palabra gol, en la piel.
En el minuto 32', una gran combinación de Khedira, Özil y Podolski, la culminó, éste último jugador, en el (2-0). Una gran jugada del mediocampo germano que movió la pelota de un lado a otro, descolocando a la defensa británica, hasta encontrar el hueco para conectar con sus delanteros que de nuevo, no fallaron en el mano a mano ante James.
La reacción de los pupilos de Capello, no se hizo esperar, y en el minuto 37', un córner botado por Lampard, lo remató de cabeza, Upson, a la red (2-1). Un gol que espoleó a los ingleses, volcados sobre la meta bávara, en busca del tanto del empate.
Dos minutos después, en el 39', llegaría la jugada polémica que marcó el devenir del encuentro. Un "zapatazo" del mediocentro del Chelsea, Lampard, se estrelló en el larguero y botó metro y medio dentro de la línea de gol, aunque el linier Espinosa, no dio dicho tanto, como válido, una jugada que fue muy protestada por todos los jugadores británicos pero que finalmente, no subió al electrónico.
En la segunda mitad, Lampard tuvo otra vez, el empate en sus botas, en un lanzamiento de falta que se estrelló en el larguero de Never. Sin duda, una gran ocasión para los "pross", pero que la madera y la mala fortuna impidieron de nuevo, el empate a dos.
Con Inglaterra volcada sobre la portería alemana, los germanos sentenciaron el choque a la contra, algo característico de un equipo, que sabe leer los partidos y dominar las situaciones complicadas, gracias al grandísimo olfato goleador de sus delanteros. Así, en el minuto 69', Müller, encontró hueco entre la defensa británica e hizo el tercer tanto del partido (3-1).
Con tres a uno en el marcador, y el encuentro totalmente, roto, con ocasiones en ambas áreas, Müller, daba la puntilla al combinado inglés, con el cuatro tanto, segundo en su cuenta particular, de los bávaros.
En definitiva, Alemania sella sus credenciales al título, ante una débil selección inglesa, especialmente, en defensa, en un encuentro marcado por una mala decisión de un inexperto linier colombiano, Espinosa, que quiso convertirse en protagonista y que pasará a la historia del fútbol mundial, por su gravísimo error en unos octavos de final de una copa del mundo.
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